LUGAR. Enric Miralles

Parque Diagonal Mar, Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, Barcelona, 1997.
Si lugar es no de aquellos momentos en que el pensamiento se entrelaza con lo real…

En este sentido, el dibujo, incluso el mismo papel, es por un momento lugar… también en él aparecen las reglas que nos permiten avanzar. No existe jamás el papel en blanco. Es sólo un soporte invisible… si aceptamos la regla de la página, es para olvidarla. Los desplazamientos, los giros, hacen perder al papel su carácter de lámina. Es una estructura de trabajo. Sus reglas son las de la economía y las de la comodidad.

En esos planos no existe preocupación por el representar… es un trabajo de multiplicar una misma intuición. De verlas aparecer en todas las formas posibles… En alinear acrobáticamente, como en un juego, todos los haces de líneas que siguen una dirección. Mantener en papel todos los aspectos en proyecto en que se trabaja.

No se trata de acumular datos, sino de multiplicarlos; de permitir que aparezca aquello en que no habíamos pensado… De ahí que se avance por sucesivos comienzos. Una y otra vez, como si cada uno fuera el definitivo –abatimientos, cambios de escala–.

Lo mejor de un dibujo son los estadios intermedios… ese ver aparecer… aquello  que queda para otro trabajo. El movimiento a través de un edificio, conducido por sus leyes.

Las nuevas situaciones que aparecen son quienes redefinen la distancia de éste con el lugar de que partió. El edificio se transforma en ese lugar privilegiado donde reflexionar sobre el origen de nuestro camino.

El edificio nos acompaña muy lejos. Nos transforma en observadores privilegiados. Así es el modo en que la construcción nos devuelve el pensamiento sobre el lugar. Este aire, ahora encerrado, debe expresar la ausencia de lo que allí existía… Por otra parte, en este lugar aparece lo que jamás se hubiera pensado allí posible.

No puede desaparecer ese espacio vacío después de trabajar sobre él. Expresión de esta ausencia. La arquitectura como la única capaz de realizarlo. No por alusión. No por desplazamiento. No por vaciado. No por omisión, ni por olvido. El silencio es la respuesta a la nueva que se ha definido respecto a lo existente.

En la Llauna, en el interior de la fábrica, encontramos la dimensión y la luz que en la calle de servicio no existe… Ese lugar privilegiado lo encontramos entre la estructura de caballos de madera existentes: visión lejana del mar, luz… Uno de esos lugares sólo accesible durante la construcción, es paso hacia las plantas. Un interior vaciado. Quedarnos cerca de los espacios reservados para la construcción. Aquellos que hacen posible el espacio vacío.

Rampas escuela La Llauna, Enric Miralles, 1984-1986.

LUGAR. Enric Miralles

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