Hilos Invisibles III ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎ ‎‎‏ ‎‎ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‪ ‎‎‏ ‎‎‏‪ ‎‎‏ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎ CORNERS, 2005. Mireia Sentís

Serie de 21 fotografías acompañadas de texto impresas sobre papel Hannemühle.

Fotograma de Smoke. Wayne Wang, 1994 (Guión de Paul Auster). Auggie Wren fotografiando su esquina de Brooklyn.

01

En la convergencia de Union Square con la Calle 17 se ubicaba la Factory, en la que un día de 1968 Valerie Solanas disparó contra Andy Warhol. Acusaba al artista de haberle robado una obra de teatro, que en realidad había perdido. Licenciada en psicología, escritora lúcida, incendiaria y vagabunda, vendía sus propios escritos en la calle, donde a menudo pernoctaba. Era fundadora y única integrante de la Society for Cutting Up Men: SCUM (escoria), cuyo manifiesto fue publicado por Maurice Girodias, editor en París de Henry Miller y Williams Burroughs. Tras casi veinte años de cárceles y manicomios, se instaló en un hotelucho de San Francisco, donde encontraron su cuerpo cubierto de gusanos y rodeado de hojas mecanografiadas.

02

Adelantado de los modernos métodos publicitarios y autor de libros en los que aconsejaba toda clase de fórmulas para hacerse rico, P. T. Barnum atrajo oleadas de clientes a sus sucesivos negocios. Fue empresario del circo más importante del país, adquirido tras su muerte, en 1891, por los Ringling Brothers, y socio fundador del Gilbert´s Garden, rebautizado más tarde como Madison Square Garden. Antes, había hecho famoso el American Museum, enclavado en un pequeño local en la esquina de las calles Broadway y Ann, donde era posible ver los primeros dioramas y conocer al ama de cría del presidente Washington (edad: 161 años) o a los ejecutores del bandido Jesse James.

03

Un día de 1917, por una escalera oculta tras una discreta puerta lateral, seis personas subieron al arco de Washington Square, emblema de un barrio que se había convertido en centro de la bohemia neoyorquina. La mitad de los integrantes del grupo eran pintores: John Sloan, que haría un famoso dibujo conmemorativo, Marcel Duchamp y Gertrude Drick, efímera musa del Downtown y promotora de la iniciativa, ensayada anteriormente sin éxito por el periodista Ellis O. Jones. Los conspiradores iban preparados para una larga velada: vino, víveres, linternas chinas, pistolas de juguete y decenas de globos rojos, que fueron soltados mientras se daba lectura a la declaración de independencia de la Free Republic of Greenwich Village.

04

Para evadirse de sus once hermanos, el tímido Floyd Patterson se refugiaba en una caseta de herramientas de la estación de metro de High Street. A lo largo de toda su carrera, el campeón del mundo de los pesos pesados se vio devorado por el miedo a perder. Seguramente no fue el primer boxeador en sentirlo, pero sí en filosofar sobre él: “Cuantos más placeres te dé la vida, más temerás la muerte”, repetía. Cuando era derrotado, se encerraba en casa a oscuras y guardaba luto por su muerte como campeón; o cogía un vuelo al azar (en 1962, por ejemplo, aterrizó con sus fantasmas en Madrid). Sus peleas contra Sonny Liston fueron las más esperadas de una trayectoria que concluyó frente a un joven Cassius Clay, quien le deslumbró por su arrogancia más aún que por su rapidez.

05

Conservador del American Museum of Natural History –sito en el encuentro de la Calle 72 con la avenida Columbus–, Franz Boas, alemán de origen judío, llegó a Estados Unidos en 1884 y tuvo como discípulos a Zora Neale Hurston, Margaret Mead y Claude Lévi-Strauss. Cuando el partido nazi aplicó las leyes sobre la eugenesia, el fundador del departamento de Antropología de la Universidad de Columbia rebatió las consideraciones jerárquicas, tanto en el campo de la genética como en el de la cultura. Sus últimas palabras –“Tengo una nueva teoría acerca de la raza”– fueron pronunciadas en el curso de una cena, instantes antes de sufrir un ataque al corazón.

06

Situada en la esquina de las calles Church y Lispenard, la tienda de ultramarinos de David Ruggles (1810-1849) hacía las veces de imprenta, editorial, librería, biblioteca y albergue de esclavos fugitivos. Allí se podía consultar literatura abolicionista y anticolonialista, redactar panfletos y octavillas, aprender a leer y a escribir. Hijo de esclavos que habían comprado su libertad, fundó el Mirror of Liberty y fue pionero en el coleccionismo de libros relacionados con la historia negra. Tras ayudar personalmente a escapar, a lo largo de su corta vida, a centenares de esclavos, acabó sus días en Massachusetts, donde fundó el primer instituto de hidroterapia del país.

07

“La mayoría de la gente vive con el temor de tener una experiencia traumática. Los monstruos nacen con trauma. Ya pasaron su prueba en la vida. Son los verdaderos aristócratas”. Para descubrirlos, Diane Arbus frecuentaba la confluencia de la Calle 57 con la Quinta Avenida. Allí se sumergía en un submundo de mendigos, inadaptados, retrasados mentales, criaturas contrahechas: el lado amargo del sueño americano. Paradójicamente, se había iniciado como fotógrafa de moda. Ahora, cámara en mano, su timidez se convertía en osadía, y la turbadora intimidad de sus retratos borraba cualquier distinción entre triunfadores y derrotados. En 1971, cuando desapareció su interés por los perdedores, se quitó la vida.

08

Cuando John James Audubon no pudo continuar su aventurera vida de ornitólogo, solía pescar en un paraje de la finca que poseía a las afueras de Nueva York. Ese lugar corresponde hoy a la intersección del Río Hudson con la Calle 156. Hijo natural de un marino y terrateniente francés, nació en Haití, se aficionó a la caza y a la música en Nantes, y aprendió a dibujar en París con Jacques-Louis David. En 1803, su padre lo envió a Filadelfia para ocuparse de una hacienda familiar y evitar, de paso, ser reclutado por las tropas de Napoleón. A partir de entonces dedicó todos sus esfuerzos a dibujar, a tamaño real y en su propio hábitat, las 1065 especies de aves recogidas en los cuatro volúmenes de Birds of America.

09

A mediados de los años sesenta, un modestísimo estudio en la confluencia de la Tercera Avenida y la Calle 33 revolucionó el mundo de la danza. A pesar de la irregularidad de los suelos y de la falta de calefacción, se congregó allí una generación de artistas atraída por la innovadora sencillez de la coreografía de Merce Cunningham, discípulo predilecto de Martha Graham. El público, sin embargo, tardó en hacerse cómplice de unos bailarines que parecían moverse sin coordinación entre sonidos aleatorios. Con ayuda del compositor John Cage y de dos pintores que colaboraban en las escenografías –Jasper Johns y Robert Rauschenberg–, Cunningham vinculó la danza con la estética abstracta y la filosofía zen.

10

“Insistente, consistente y resistente” era su divisa. Un sótano de Restoration Plaza, en Brooklyn, le sirvió de cuartel general durante décadas. Pandillero y presidiario, combatió más tarde en Corea. Cuando un soldado enemigo le preguntó por qué defendía un país donde no se le permitía beber en las mismas fuentes que a los blancos, replanteó el sentido de su lucha. Abubadika Sonny Carson militó a favor de un sistema educativo igualitario, reclamó la supresión de todas las trabas legales que condicionaban el voto de los afroamericanos y denunció la brutalidad policial y la propagación del crack. La educación de Sonny Carson, su temprana autobiografía, fue llevada al cine en 1974.

11

Durante los últimos años de su vida residió en una casa con piscina de la calle Rafael de la Hoz. A pesar de haber escrito 36 novelas –tres de las cuales fueron llevadas al cine– y vendido 55 millones de libros, la identidad de Frank Yerby permanece en la sombra. Nacido en Georgia en 1916, vivió durante 36 años en Madrid y adoptó la nacionalidad española. Bajo la engañosa apariencia de historias de amor ambientadas en decimonónicas plantaciones sureñas, sus obras exploran los conflictos raciales, la guerra civil norteamericana y la época de la reconstrucción. Los protagonistas de sus relatos, casi siempre blancos, no hicieron sospechar a sus muchos lectores que el autor de Mientras la ciudad duerme era negro.

12

El lugar más frecuentado por el quinceañero Noam Chomsky era un quiosco de prensa en la esquina de Broadway con la Calle 72, propiedad de un pariente suyo que había perdido la vista. A modo de salón callejero, se reunían allí las mentes más radicales de la ciudad. Noam se alineó con los antisionistas contrarios a la idea de un estado judío en Palestina y partidarios de la creación de un estado socialista binacional. En 1939, a la edad de diez años, publicó su primer artículo en el periódico del colegio; su tema: la caída de Barcelona durante la guerra civil española. Sesenta años después, sería nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Girona.

13

El segundo de los cuatro edificios que han llevado el nombre de Madison Square Garden estaba localizado en la convergencia de Madison Square y la Calle 26. Fue construido en 1891 por Stanford White. El arquitecto más famoso de la época se reservó un lujoso apartamento en la torre del edificio –inspirada en la Giralda de Sevilla–, donde también se ubicaba un pequeño cabaret. White era tan disciplinado en su vida profesional como disoluto en la privada. En el apogeo de su carrera, y durante el estreno de un espectáculo en el teatro de la azotea, fue asesinado a quemarropa por el multimillonario Harry Thaw, esposo de una antigua amante suya. El veredicto del juicio pasó a la historia como uno de los primeros en admitir la locura transitoria como circunstancia eximente.

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“La marea está baja y el viento es fuerte. No queda más que el año que se muere”. En 1932, al mudarse a un apartamento de la Quinta Avenida con la Calle Octava, la salud física y psíquica de Sara Teasdale estaba seriamente deteriorada. Extraña victoria, libro que terminó de escribir poco antes de ingerir una sobredosis de somníferos, consumó una obra poética que, pese a estar alejada de las corrientes de vanguardia, le había granjeado un notable reconocimiento. Aunque eligió como marido a un hombre de negocios, tuvo como pretendiente al también poeta suicida Vachel Lindsay, un precursor de la generación Beat que componía “rimas para cambiar por pan” y llamaba a Sara “mi querida ojos de terciopelo”.

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Aunque su casa, en la esquina de la calle Kosciusko con la avenida Marcy, en Brooklyn, quedaba lejos de la biblioteca pública de Harlem, ese camino nunca se le hizo demasiado largo: Arthur Schomburg era el conservador de su propia biblioteca. Entre los diez mil textos que coleccionó, se encuentran documentos sobre tres pintores negros sevillanos: José Campeche, Juan de Pareja y Sebastián Gómez. Nacido en Puerto Rico en 1874, hijo de una lavandera isleña y de un comerciante alemán, se crió entre tabacaleros, y su lengua materna fue el español. Llegó a Manhattan a los 17 años, se casó sucesivamente con tres mujeres negras llamadas Elisabeth y consagró sus energías a organizar la que sigue siendo principal biblioteca sobre la cultura afroamericana.

16

Llegado en 1870 a Nueva York procedente de Dinamarca, se vio obligado a dormir a la intemperie en las mismas calles en las que más tarde establecería su estudio fotográfico –esquina de Houston y Mulberry–. Pionero del periodismo de investigación y autor de Cómo vive la otra mitad, sus informes dieron pie a importantes reformas sociales. Como reportero de sucesos, estuvo a menudo en contacto con la policía, dirigida entonces por Theodore Roosevelt, quien se convirtió en su compañero de pesquisas. Obtenidas a la luz de los primeros flashes de pólvora, las fotografías de Jacob Riis sirvieron para alertar a la opinión pública de las brutales condiciones de vida de los inmigrantes.

17

El 9 de abril de 1927, la iglesia enclavada en la esquina de la Séptima Avenida con la Calle 129 fue escenario del acontecimiento social más relevante del Renacimiento de Harlem: el enlace de Countee Cullen y Yolande Du Bois. Hija única del patriarca de la intelectualidad afroamericana, Yolande fue educada en los mejores colegios de Estados Unidos e Inglaterra. Countee, hijo adoptivo del reverendo que ofició la boda, era el más prometedor de los poetas de su generación. Dos años después, el matrimonio se había disuelto, y con él muchas de las expectativas de Cullen, quien, sin embargo, aún escribiría una de las mejores novelas acerca de esa época: Un camino hacia el cielo.

18

El Miner´s Theater, en la esquina de las calles Bowery Delancey, era el escenario predilecto de las extrañas performances de Sadakichi Hartmann (1867-1944). Hijo de un alemán luterano y de una japonesa budista, amigo de artistas y poetas (Whitman, Mallarmé, Weston, Stieglitz), exploró tantos campos y tuvo tantos intereses que su biografía resulta una madeja de contradicciones. Se le recuerda como inventor de inútiles aparatos y etílico contador de historias acerca de estrellas de Hollywood e indígenas de las reservas. Pero sobre todo perdura su memoria como ensayista, poeta, dramaturgo, guionista, crítico fotográfico y defensor del arte de vanguardia.

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Un problema de índole personal cambió su destino: la caída del cabello. La fórmula que se lo devolvió y que según decía le había sido revelada en un sueño, fue la base de un exitoso negocio. Hija de antiguos esclavos y nacida en una plantación, Madam C. J. Walker se convirtió en la primera gran empresaria norteamericana. En el año 1916 instaló su sede en Nueva York, donde Vertner Tandy, único arquitecto afroamericano con licencia en el estado, diseñó sus dos residencias: una mansión de 34 habitaciones a orillas del río Hudson y un edificio-escuela en Harlem. Su hija A´Leila, anfitriona estelar del Renacimiento de Harlem, fue evocada en numerosas novelas. Pero la Gran Depresión se llevó por delante el edificio de la Calle 136 junto a la avenida Lenox.

20

No se sabe si el nombre de Five Points, referido a la intersección de las calles Worth, Baxter y Park (antes Anthony, Orange y Cross), es fruto de la investigación o de la invención de Herbert Asbury. En todo caso, esa esquina pasó a representar en la fantasía popular el escenario donde aparecieron las primeras pandillas callejeras. Publicada en 1928, Gangs of New York inició una serie de novelas en cuyas páginas Asbury recreaba los ambientes del hampa en las principales ciudades norteamericanas. Educado en el metodismo, comunidad religiosa que consideraba impregnada de hipocresía, se decidió a estudiar los ambientes del crimen y del juego, un mundo donde los villanos tenían la decencia de presentarse como tales.

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El pequeño triángulo formado por la confluencia de las calles Lafayette y Kenmare lleva hoy su nombre: Lieutenant Joseph Petrosino Square. Nacido en Nápoles en 1860, Giuseppe llegó a los 13 años a Nueva York, donde trabajó como limpiabotas y barrendero. A los 30, la policía, que tiempo atrás le había rechazado a causa de su corta estatura y de su fuerte acento, incorporó al intrépido italiano a la lucha contra la Mafia. Una vez infiltrado, llevó a cabo espectaculares arrestos ante reporteros convenientemente alertados. En 1907, el teniente Petrosino desembarcó en Palermo tras la pista de un importante capo. Cuando aguardaba a su contacto junto a la estatua de Giuseppe Garibaldi, recibió por sorpresa los disparos del mismo hombre a quien buscaba.

Hilos Invisibles III. CORNERS, 2005. Mireia Sentís

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