CUADERNO ROJO. ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ ‎‎‏‪ Ricardo Alario López‎‎‏‪, Juanjo López de la Cruz y Ángel Martínez García-Posada

Cuaderno Rojo. Universidad de Sevilla. Sevilla, 2010. ISBN: 978-84-608-1013-1.

El cuaderno de todo arquitecto se llena de notas que a veces tienen que ver con el argumento central de sus páginas y otras son referencias cuya presencia sólo el autor sabría explicar. En este tiempo hemos desarrollado un curso de iniciación al proyecto de arquitectura en el que el trabajo en el aula se enriquece y alimenta con clases teóricas, lecciones de profesores invitados, sugerencias de lecturas, sesiones críticas, visitas o exposiciones. Este carácter teórico-práctico se recoge en la experiencia de un cuaderno de curso en el que junto a los proyectos desarrollados se van recopilando apuntes, notas, dibujos o textos. El cuaderno del estudiante de arquitectura es un escenario de convergencias, como ocurre con su propia mesa. El acto de proyectar es una proyección de la persona sobre la realidad; el aprendizaje y la enseñanza sobre proyectos y lugares, tiene algo de construcción de un modo personal de ver –de leer, escribir y dibujar– el universo. Escribía Justo Navarro en su prólogo al Cuaderno Rojo de Paul Auster que el creador forma parte del mundo y, al traducirlo, se traduce a sí mismo. La sensibilidad del arquitecto traza asociaciones y planifica encuentros, su mesa resulta un escenario en el que conviven trabajos en desarrollo, la colección de libretas y cuadernos de notas que condensan lo que ocurre sobre ellas, los últimos libros leídos y aquellos pendientes de lectura, en esta contigüidad comienzan a surgir relaciones.

El método que sigue el alumno que aprende a proyectar es el mismo que el de cualquiera de sus proyectos: partir de argumentos, dar forma a las ideas, viajar, leer, dibujar, anotar en los márgenes, no se trata de descubrir nada sino de conocer mejor. En la asignatura de Proyectos 1, como en cualquier proyecto, por encima de una actitud encontramos una situación de conocer, de comprender, de captar algún aspecto de la realidad. Entonces la invención cobra su sentido original del latín invenire, descubrir, hallar, averiguar. Pensamos en los edificios de diferentes autores que conviven en una calle como en los libros de una biblioteca o en los que se disponen sobre el tablero, o en las diferentes páginas de nuestros heterogéneos cuadernos: de su aleatoria vecindad pueden surgir correspondencias y asociaciones interesantes. El arquitecto, inmerso en un mundo cambiante, trata de aprender de todo lo que le rodea, como quien desenvuelve un lugar, sus ideas arquitectónicas se contaminan de aquellas que centran su trayectoria, de la misma forma en que otras disciplinas artísticas o emocionales influyen en la forma de abordar cualquier trabajo.

Como profesores (y eternos estudiantes de la arquitectura) nos gusta leer textos que guardamos junto a nuestros apuntes. La experiencia de dar clases consiste en compartir aquello que llena nuestros cuadernos. Quizá el arquitecto no escribe sino cuando proyecta y entonces relee sus apuntes, rebusca en su memoria, y como en el croquis de Jørn Utzon, vuelca (proyecta) su mundo interior en lo que sale de su lápiz. Escribiendo leyendo tituló su ensayo otro gran escritor y lector atento, Julien Gracq, la escritura se origina en la lectura, se escribe porque otros antes que nosotros han escrito, y se lee porque otros antes que nosotros han leído, lectura y escritura constituyen un proceso continuo y creador, como el acto de proyectar.

Escribe Eduardo Souto de Moura que los arquitectos, salvo excepciones, escribimos mal y somos aburridos, aunque seamos bienintencionados. Él, claro, es una excepción a la regla, algunos de los arquitectos de este cuaderno, también lo son. A lo largo de su vida ha ido anotando en un cuaderno rojo de tapa dura aquellas cosas que le fueron interesando, a la vuelta de los años, revisitar las citas que apuntó se ha convertido, como ciertas arquitecturas, en una caja de sorpresas. Todo está en todo, todo tiene que ver con todo, todo puede estar relacionado dependiendo de la voluntad del manipulador: un proyecto no tiene nada que ver con nada y puede tener que ver con cualquier cosa, los análisis sólo sirven para justificar lo que hemos decidido. Nos gusta leer pasajes sobre arquitectura tan bien escritos como el de Souto y sentimos un pudor cercano al que describe Vila-Matas en su delicioso Bartleby y compañía, cuando tenemos que escribir acerca de ella, tal vez por eso vamos recortando piezas, sumando excepciones a lo que dijera el arquitecto portugués, que vamos guardando entre nuestras páginas.

En clase recurrimos a la figura metafórica de la libreta o la mesa, también a esta herramienta de la libreta o el plano de tableros agrupados sobre el que trabajamos estudiantes y profesores, hay algo de azaroso en la elección de los sueltos que vamos reuniendo y difundiendo para que engrosen los cuadernos de los estudiantes de primer curso, como lo hubo en el modo en que fueron llegando a nuestras mesas, o a las de los invitados. “Me gustan los comienzos”, así comenzaba uno de sus discursos más recordados Louis I. Khan, un arquitecto que escribía hablando pero cuyas transcripciones seguimos subrayando. El inicio del aprendizaje de proyectos es acaso el comienzo más memorable que un arquitecto pueda emprender, la labor de su enseñanza y aprendizaje es emocionante e intensa. En los pocos meses que dura el curso inicial de proyectos, el despertar a la creación arquitectónica, es apasionante ver como estos primeros cuadernos se van llenando de notas y apuntes de futuros proyectos, muchos de ellos se advierten en los ejercicios al final de curso, otros se verán con el tiempo. Por todo ello creemos conveniente difundir nuestra experiencia docente a través de esta recopilación infinita.

Todo lo sabemos entre todos. Quisiéramos agradecer a todos los que han participado, de modos muy diversos, en este cuaderno: a los que escribieron los textos que aparecen aquí por primera vez y aquellos que conocimos a través de medios editoriales o periodísticos, a los que hacemos extensivo el reconocimiento; igualmente a los autores o propietarios de las imágenes que los ilustran, en la medida de lo posible se ha indicado su procedencia u origen. Ésta es una recopilación con una finalidad docente que no habría sido nunca sin la generosidad de unos y otros. Nos gustaría destacar la labor de Jaime Sierra Saucedo, Jesús Suárez Caparrós y Andrés Pino Trinidad, alumnos al comienzo y hoy compañeros; también de amigos y profesores que han hecho suyo este cuaderno, añadiendo ideas y sugerencias. Este tapiz que se dispara en muchas direcciones, sin trama y sin final, construye una suerte de prontuario de sentimientos, conversaciones, lecturas y escritos. La fascinación de una colección (y de un proyecto) reside en lo que revela y en lo que oculta del impulso secreto que la ha motivado; parafraseando aquello que Mallarmé dijera para los libros, todo existe para concluir en los proyectos, así también las entradas de esta reunión. Un proyecto es otro cuaderno, algunas páginas estaban escritas y otras aún están en blanco. Baroja describió al escritor como un ser agazapado, de rincón, Stendhal definió la escritura como el paseo de un espejo a lo largo del camino, entre ambas acotaciones, el proyecto tiende un hilo invisible que recorremos como funambulistas. Las especulaciones de cualquier cuaderno arquitectónico tienen sentido en el trasvase entre el mundo personal del arquitecto y la realidad, como escribiera Auster, nadie puede decir de dónde proviene un libro (cuaderno, proyecto) y menos que nadie la persona que lo escribe.

Proyectos 1, Unidad Docente A, sesión crítica del Microejercicio Raíces y alas (un refugio para Philippe Petit), mayo de 2009. Fotografía de Berta M. García Arrabal.

http://fama.us.es/search~S5*spi?/Xcuaderno+rojo&searchscope=5&SORT=D/Xcuaderno+rojo&searchscope=5&SORT=D&SUBKEY=cuaderno%20rojo/1,22,22,B/frameset&FF=Xcuaderno+rojo&searchscope=5&SORT=D&1,1,

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